A nadie se le llama jabugo y en cambio chorizo es un insulto. Lo es al extremo de que en nuestros días, tan agitados por una política desastrosa, la frase “no hay pan para tantos chorizos” resulta habitual. Como soy un gran defensor del chorizo, entendido como embutido de tripa, paso a recordar una definición del maestro de periodistas Manuel Ibáñez Escofet. Según este autor la palabra chori proviene del lenguaje gitano, asentado en la jerga marginal y quiere decir ladrón. En el Diccionario del Argot Español, de Luis Besses, consta esta acepción, en la que chori es ladrón. El salto de chori a chorizo para denominar a un ladrón se realizo durante la guerra civil, en la que las tropas tenían por costumbre chorizar todo lo que encontraban. El siempre fino intelectual que fue Néstor Luján aseguraba que chorizar era jerga posterior a 1929. Probablemente duran... [ sigue ]
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