Este artículo debiera de haber tenido como titulo la cocina marrana de la España de las muchas patrias. Bajo este largo titular se esconden 30 años de experiencia y muchas horas como observador en la primera línea del frente de combate entre los cocineros y periodistas llamados modernos, defensores de texturas y espumas a todo trance y el otro bando, el del cochinillo asado como bandera eterna. Estar por la buena cocina, la bien hecha, tanto moderna como clásica, popular o tradicional, me ha costado las iras de unos y otros, lo que he visto con cierta distancia, no deja de ser divertido.
Como las últimas protestas me siguen llegando porque tengo el atrevimiento de escribir que el aspecto de aires y espumas, su estética y aporte al plato no me gustan, ahora miro para otro lado y me fijo en las cocinas de muchos de aquellos que creen equivocadamente que soy de los suyos, y me apuntan en su trágico ... [ sigue ]
|