
La plaza Mercadal de Sant Andreu es, salvando muchísimas distancias, una pequeña plaza que pudiéramos encontrar en algún barrio parisino. Dentro de este esquema de viaje minimalista, el restaurante Rabasseda es el lugar insólito, cuidado, dónde se practica la cocina de producto, de un producto fresco comprado en el mercado que encierra los arcos de la plaza.
Pocas mesas, una barra con gran vitalidad y la posibilidad de comer en la terraza, si el tiempo lo permite, definen este restaurante en el que el bacalao tiene un notable protagonismo. Narçis Rabasseda lo cocina con precisión de alquimista, lo que implica que lo desala el mismo. El resultado son piezas que saben a bacalao y no se deshilachan en fibras insípidas que en nada recuerdan el gusto magnifico de un bacalao bien guisado. Habitualmente en la breve carta de Rabasseda, pura cocina de mercado, del mercado de enfrente, nos encontraremos con la agradable dificultad de tener que elegir entre el bacalao con sanfaina, con alcachofas de temporada, un morro de el mismo pescado con mongetes de Santa Pau y chistorra, que no esta nada mal, más un clásico del establecimiento, en el que el pez momia resucita en compañía de mermelada de cebolla y tomate perfumado con tomillo.
Plaça Mercadal 1 (Mercat de Sant Andreu)
Tel: 93 345 10 17
Horario:
De 9h a 17h de martes a sábado
Noches: abierto únicamente a grupos.
Precio aprox por persona: 30 euros
www.rabasseda.com
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