ACTUALIDAD
QUIEN ES MIQUEL SEN
EDITORIAL
CRÓNICAS
NOTICIAS
ENTREVISTAS
ANÁLISIS
RESTAURANTES
REST. BIO/ORGANIC
COMER BIEN DE MENÚ
LUGARES CONCRETOS
BODEGA
PRODUCTOS
RECETAS
RECETAS HEREDADAS
Y ADEMÁS
LINKS DE INTERÉS
ARTÍCULOS EN CATALÁN
LIBROS
CONTACTO
PORTADA








Manuel Louzada

Miquel Sen en LinkedIn

Siguenos en TwitterFacebook


Share
Menéa esta página





Pizza vs Pizza
Por Àlex Solà
[ Ir a CRÓNICAS ] [ Volver ]

Àlex Solà: Periodista catalan nacido en Barcelona en el año 1985. Ha trabajado para Catalunya Ràdio, El Terrat y la XTVL, entre otros medios de comunicación.


Nueva York es tierra de acogida. Una de las principales características de la gran ciudad es que nadie es originario de aquí, todo el mundo vino por una razón y todos encontraron un motivo para quedarse. A simple vista puede verse en las calles; indios, orientales, hispanos, americanos de cualquier otro estado.... Immigración de todos los colores y clases sociales han intentado hacer un hueco entre los rascacielos. A principios de siglo XX, momento cumbre de la immigración a Nueva York, fue cuando llegó una de las comunidades de origen europeo principales de la ciudad; la comunidad italiana. Como Vito Corleone en el padrino, millares de italianos llegaron en barco, y tras pasar 40 días aislados en Ellis Island - como era costumbre con todos los immigrantes - pusieron pie en Manhattan para empezar su vida y sus negocios. Con ello, regalaron a Nueva York un icono de su gastronomía: la pizza. Fue acogida con los brazos (y las bocas) abiertos y reinventada por los americanos, que la han hecho un clásico. La hicieron más grande, más gruesa, con más queso y muchos más ingredientes: nacía la pizza americana.
Como pasa con muchos alimentos, algunos restaurantes americanos se empeñan en destrozar el plato y hacer pizzas absurdas, la he visto hasta de macarrones. No obstante, hay lugares donde se respeta al comensal y se sirve pizza americana de calidad, crujiente al estilo de Nueva York y equilibrada en sabores. El mejor exponente es “Roma Pizza” en la calle Delancey esquina Ludlow, en el Lower East Side. Porciones a 3 dólares y abierto las 24 horas del día, un buen lugar para el que busca la mejor pizza americana sin llevarse un susto. La de champiñones y aceitunas es de las mejores.
Que los americanos reinventaran la pizza para hacérsela suya no quiere decir que la fina pizza italiana haya desaparecido. Little Italy (el barrio propio de los italoamericanos) ha sido absorvida por el gigante de Chinatown y los pocos restaurantes italianos que quedan allí parecen una tienda de souvenirs. Por suerte, en el resto de la ciudad quedan vestigios de autenticidad, como la Pizzeria Fornino. Qué gran lugar! La revista de restaurantes Zagat la nombró mejor pizzería de Nueva York los años 2006 y 2007, con acierto digo yo después de haber probado muchas. El local se encuentra en Bedford Avenue esquina con la calle N7th., en Williamsburg (Brooklyn), uno de los barrios que está más moda de la ciudad. El local es pequeño y acogedor, con un patio para cenar en las calurosas noches de la gran ciudad. Su especialidad son las pizzas pero hay alguna ensalada que merece mucho la pena, como la de escarola con jamón aliñada con aceite de trufa. Para las pizzas, tres recomendaciones: la de Gorgonzola con cebolla caramelizada en primer lugar, suave y poco cargada pero muy sabrosa. Otra que cabe destacar es la trevisana, con panceta, tomates cherry y queso de cabra. Finalmente, obligada es la de vegetales, con aceitunas, tomate fresco, anchoa y berenjena. Las hacen todas al horno de leña y en dos tamaños, el individual que ronda los 13-15 dólares la pizza y el familiar, para cuatro personas, que ronda los 20-25 dólares.
Para los que disfrutan con la pizza, y uno es de esos, quedan recomendados los dos sitios, el Roma Pizza para hacerse una idea de cómo han dejado los americanos la pizza y el Fornino para hacerse una idea de dónde la aprendieron.

Fotos de Ona Vinyamata.