Esta receta sencilla a base de berenjenas la podríamos llamar una receta de recurso inteligente para sustituir las setas. Ya me dirán, pero de que va esta y seguramente tendrán un poco de razón. Pero quiero explicaros cosas que pasan del otro lado de la frontera. Cada pueblo tiene sus astucias y sus remedios cuando falta algo, en este caso los ceps. Trompe- couillons quiere decir engañabobos, claro que el sabor del plato no engaña a nadie, aunque podría ser que algunos caigan en la trampa, eso si con los ojos vendados. Recuerdo haber preparado este plato en una masia en el Empordà un verano, estaba con nosotros el desaparecido crítico, escritor y amigo Andrés Parra con sus hijos, pasando un fin de semana. También nos vino a visitar una periodista especializada en crítica gastronomica en Barcelona, premiada por la Academia de Gastronomía, y la verdad es que nos quedamos perplejos a cerca de algunos galardonados: no sabia de la existencia de las butifarras dulces…tampoco reconoció las berenjenas trompe-couillons, que las tomó por setas. De hecho creo que no había leído un libro de gastronomía en su vida. No es por nada, pero hay cosas que merecen puntualizarse, es como volver a poner el reloj a la hora.
En mi casa de Burdeos, cuando se preparada esta receta trompe.couillons, les puedo asegurar que nunca se pronunciaron tales palabras, porque couillons, a partes de querer decir bobo, viene de la palabra “couille” que es el nombre que se da a los testículos. En Francia este plato se conoce popularmente por Trompe couillon, porque engaña y hace pasar por setas lo que no lo es, de una manera infantil, muy couillons. Es fácil de preparar, sabroso y nos permite soñar con los primeros ceps de temporada.
Bernadette Graner
Tompe- couillons
Ingredientes para cuatro personas
1kg de berenjenas, aceite de oliva abundante, 3 dientes de ajos picados, 2 cucharadas de perejil picado, sal, pimienta.
1: Lo primero que tenemos que hacer es cortar las berenjenas con piel en sentido longitudinal. También se pueden cortar a dados pequeños, pero en sentido longitudinal se parecen más a los ceps laminados. Es importante el grosor, no tiene que ser muy fino porque se nos quemarían. Cortarlas más o menos del espesor de 1 euro…tienen que quedar tostadas y tiernas por dentro.
2: Ponerlas en la escurridora con sal abundante y esperar que pierdan su agua de vegetación. Yo las dejo una hora.
3: Secarlas bien entre dos paños de cocina. Es un paso importante si queremos que nos queden bien fritas, sin exceso de aceite.
4: Calentar el aceite de oliva, tener preparada la escurridora y la espumadora porque todo va muy deprisa
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5: Cuando el aceite empieza a humear freír por tandas las berenjenas y reservarlas en la escurridora. Normalmente, si han perdido bien su agua de vegetación y las hemos secado bien, las berenjenas se fríen rápidamente, unos treinta segundos por cada lado y salen limpias de aceite. En el caso que las hayamos cortado a dados se pueden freír de golpe. Colocar las berenjenas en la escurridora para que suelten el aceite restante.
6: En una sartén sin ningún tipo de grasa colocar las berenjenas, salpimentar y espolvorear con el ajo y el perejil picado. Calentar unos 30 segundos, justo antes de servir.
Se puede prescindir de la pimienta, esto va al gusto de cada uno.