
La carne de calidad se esta poniendo de moda en Barcelona, a partir de las reses que llegan de los principales países productores, Uruguay, Nueva Zelanda y Argentina. En el restaurante Patagonia han optado por la versión argentina, ya que este establecimiento tiene entre sus socios a un accionista de Quickfood, una de las mayores impresas cárnicas del cono sur. Gracias a esta relación privilegiada, en el restaurante Patagonia asan a la parrilla carnes que no han sido congeladas. Hay que recordar que la normativa europea es muy estricta en este aspecto, lo que ha llevado a la empresa madre a optar por exportar únicamente los mejores canales de sus vacas, adjuntando todos los certificados de trazabilidad. Por esta razón no encontraremos cortes con hueso, si no lo más selecto del vacuno, cortado a la manera de allá, con el llamado bife de chorizo a la cabeza de la oferta.
Es decir, en este amplio y elegante establecimiento, sin más detalles estéticos que recuerden Argentina que unas inmensas fotografías, ganado pastando, la doble silueta de una pareja fundida bailando el tango en un paisaje de arrabal, tenemos que definir nuestro banquete a partir de un bufet de ensaladas y purés de verduras, más otras guarniciones, patatas fritas o asadas con salsa de queso, parrilladas de verduras, que son el contrapunto a la proteína roja en estado puro, con el mencionado bife de chorizo, como pieza destacada. Es el equivalente a nuestra entrecote, servido en una porción de 350gr, de los mejores bifes angostos, según la nomenclatura del país de origen. Sigue la carta con la mención del lomo, la más tierna y menos grasa de las carnes, equivalente al solomillo, el ojo de bife, 500gr para dos personas, del corte llamado lomo ancho o la picanha, la tapa de cuadril, un corte de vacuno que han puesto de moda los asadores brasileños. Casi todas las carnes se ofrecen en formato de ración y media ración, lo que permite probar más de un corte, si se va en compañía. Asimismo el servicio, atento y conocedor de las diferencias entre cada despiece, pide al comensal el punto de cocción deseado, sabiendo que la tendencia europea es dejar la carne más jugosa que lo sería en el punto de parrilla a la porteña. Sobre este aspecto cabe la posibilidad, siempre que se vaya en dúo, de pedir la carne al punto tradicional argentino y compararlo con nuestras modas. Al margen de que la carta plantee el solomillo a la Rossini o con salsa de chalotas, en el caso de que sigamos la oferta de parrilla, las salsas que acompañan son una criolla y un excelente chimichurry, que aporta la frescura necesaria a unas porciones de gran magnitud. Nota positiva también para el trío de panes, con uno sorprendente de yuca.
Convencido de que mi apetito era de medio bife de chorizo, he pedido estos 250gr, la media porción. Mientras trabajaba el parrillero, he iniciado el banquete con un fiambre típico, tres cortes de matahambre, suave, ligeramente especiado, servidos sobre una base de ensaladilla. Luego el bife ya citado, acompañado por unas patatas asadas con salsa de queso, sabrosa, fundente. Dado que Patagonia tiene una excelente bodega de vinos españoles y argentinos, de Mendoza, he pedido, a copas, una cata vertical de la variedad malbec. Originaria de Francia, perfectamente adaptada al suelo y clima de Mendoza proporciona unos tintos muy interesantes, frescos, con una fruta no excesiva. El primero ha sido un Malbec de la bodega Séptima, una bodega del Grupo Codorníu en versión argentina, que debe su nombre a ser la séptima bodega creada por esta empresa. Luego he probado el Trapiche Roble, con crianza, muy bueno y por ultimo el Séptima Gran Reserva, un malbec matizado, elegante. Hay que recordar que la clasificación de reservas y gran reservas en Argentina es temporalmente más breve que la española, lo que da a los vinos de más crianza, mayor frescura y menos reducción que de los gran reserva de las DO españolas.
Como postres no faltan las bavaroise de limón, el tiramisú y el panqueque de dulce de leche, una crêpe rellena, sabrosa. Atención a los bocaditos de pasta filo rellenos de plátano sobre base de dulce de leche, que dan nivel a un restaurante argentino que busca la calidad al margen de cualquier folklorismo. El servicio mantiene un dialogo positivo con el comensal, tanto en el tema cárnico como enólogico.
Miquel Sen
Diciembre 2010
Gran Via de les Corts Catalanes 660
Tel: 93 304 37 35
Horarios: de 13h30 a 16h y de 20h a 23h30
Viernes y sábado: hasta las 24h Domingo hasta las 23h
Menú medio día de lunes a viernes: 22, 5 euros y 26,5 euros
Menú infantil: 10 euros
A la carta a partir de 40 euros
Parking próximo
Web: www.patagoniabw.com
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