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GOYA, TRUMP Y CUANDO COMPRAR ALUBIAS SE CONVIRTIÓ EN UN ACTO POLÍTICO
Por Víctor Llacuna
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Víctor Llacuna: Víctor Llacuna: Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona. Miembro de la sociedad Culinary Historians of Boston. Ha sido colaborador de Catalunya Universitaria, Regió7, Popular 1 y Diari de Tarragona. Es Máster en Educación por la Universidad de Barcelona y Máster en Estudios Hispánicos por Boston College University. Hace trece años que vive en Boston donde ha trabajado como profesor de lengua y literatura. Coleccionista de libros sobre temas relacionados con la gastronomía y las distintas bebidas. Aficionado a asistir a conferencias y eventos sobre temas gastronómicos.




GOYA, TRUMP Y CUANDO COMPRAR ALUBIAS SE CONVIRTIÓ EN UN ACTO POLÍTICO

Una alabanza a Donald Trump. Una propuesta de boicot. Una foto de éste posando en el despacho oval con productos Goya. Y finalmente, un contraboicot. Esta secuencia ha supuesto una polémica este verano en una doble dirección, convirtiendo la compra de productos de la empresa de alimentos españoles y latinoamericanos Goya en un acto político.  Líderes de la comunidad latina, junto a aliados anti Trump, activaron una protesta iniciada en la red social Twitter, indignados por el halago del director ejecutivo de Goya, Robert Unanue, a Donald Trump. Unanue declaró en julio en el Rose Garden de la Casa Blanca que  “todos estamos verdaderamente bendecidos de tener un líder como el presidente Trump, que es un constructor. Es lo que mi padre hizo”. Inmediatamente, LA Tacos -publicación ganadora este año del premio a la “voz emergente” del James Beard Awards, el premio más prestigioso de la gastronomía estadounidense, rompió su acuerdo publicitario con Goya. 



Sentimiento de traición

La congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez publicó un tweet con un  “oh, mira, es el sonido de cómo busco en Google cómo hacer tu propio adobo”, en relación a dejar de comprar este sazonador de Goya. Otra figura prominente, el ex-Secretario de Vivienda y Urbanización Julián Castro, declaró que “Goya ha sido fundamental para muchas familias latinas durante generaciones. Ahora Bob Unanue alaba a un presidente que demoniza y ataca maliciosamente a los latinos por beneficio político. Estados Unidos debería pensar dos veces antes de comprar productos Goya”. 
Se inició un boicot promovido a través de las redes sociales y extendido por la cobertura de los medios de comunicación del país. 




Respuesta contra el boicot 

La respuesta antagónica fue inmediata. Aparecieron voces a favor de comprar alimentos de la marca Goya. La foto surrealista en que Trump tiene productos Goya sobre su escritorio del despacho oval y está sentado sonriendo a la cámara y con los pulgares hacia arriba marcó el inicio del contraboicot, por un lado,  y la intensificación de la indignación por el otro. Su hija Ivanka, quien ocupa el cargo de Consejera del presidente fue más allá, y en su cuenta de Twitter añadió a su foto, en una postura publicitaria, “si es Goya, tiene que ser bueno”.



Los contrarios al boicot defienden que Robert Unanue, al igual que cualquier otra persona, tiene el derecho constitucional de ejercer su libertad de expresión y de reunirse con quien quiera. Unanue denunció en la cadena de televisión Fox News “supresión de libertad de expresión”. En 2012 había aceptado una invitación de Michelle Obama en un evento en Tampa, Florida, para promover una campaña de la entonces primera dama a favor de una alimentación sana.  Recordando esto, el presidente de Goya ha denunciado un doble estándar de los que critican sus alabanzas a Trump. 



Entre ataques bidireccionales, el equipo de campaña de Trump creó cuatro anuncios en español, mayormente distribuidos en el estado de Florida. En uno de ellos se afirma que  “la izquierda le ha montado un acto de repudia a Goya, la marca que nos encanta, tan sólo porque Goya está trabajando con el presidente Trump, igual que hizo con Obama” o “los demócratas y Joe Biden son demasiado extremistas”. 

De orígenes humildes a estar al lado del poder. 

Desde su creación en Nueva York en 1936, por el emigrante vasco Prudencio Unanue y su esposa Carolina, Goya se ha dedicado a la distribución de productos españoles e hispanoamericanos. La marca, con toda su variedad de productos -más de 2.500 según el sitio web de la empresa- ha sido una referencia en las cocinas de familias latinas que buscaban ingredientes difíciles de encontrar en Estados Unidos. Goya ha pasado de importar aceite de oliva y latas de sardinas  en Manhattan a convertirse en la mayor empresa de productos hispanos en Estados Unidos, con unos ingresos anuales de mil cuatrocientos millones de dólares y más de cuatro mil empleados. 
El relato entre comerciante y cliente era lineal, sin aristas, obviando cualquier posición política de los dirigentes de la compañía. Las declaraciones de Robert Unanue abrieron una brecha en parte de la comunidad latina por apoyar a un presidente que ha criminalizado a los inmigrantes y promovido políticas para la expulsión de los “sin papeles” y sus hijos. 
El marco de las declaraciones de Unanue fue la inauguración de la Iniciativa para la Prosperidad Hispana, una orden ejecutiva que pretende conseguir mejor acceso a la educación y al empleo para los hispanos en Estados Unidos. 



Goya se comprometió además a distribuir gratis a los bancos de alimentos un millón de latas de alubias. La empresa ha participado tradicionalmente en actos solidarios en la comunidad hispana, y al mismo tiempo ha hecho donaciones al Partido Republicano -con la excepción de las donaciones a líderes demócratas del estado de Nueva Jersey, donde está situada la empresa.  Algunos expertos han valorado en diversos sentidos el impacto económico que ha supuesto la adhesión de Goya a Trump. La compañía no ha dado datos de sus últimas ventas, que a causa del COVID-19 habían sido muy altas antes del boicot, un incremento del 400 por ciento en algunos productos, según publicó el New York Times. Otras empresas que luchan en el mismo mercado como La Preferida, Penceys o Rancho Gordo se han visto beneficiadas de esta polémica, de acuerdo con las declaraciones de sus ejecutivos a la cadena de televisión NBC y el periódico Chicago Tribune. Queda pendiente saber cómo ha afectado esta polémica a Goya. Semanas después del comienzo del boicot la empresa no ha facilitado datos de ventas. Lo único sabido es que los propietarios habían estado explorando la posibilidad de vender la compañía, y que Trump le ha ofrecido a Robert Unanue un cargo de asesor en la implementación de la Iniciativa para la Prosperidad Hispana.




La búsqueda del voto hispano

El voto de la población hispana es claramente demócrata, más del 66 por ciento en las últimas tres elecciones presidenciales. Mediante la adhesión de un icono latino, y la Iniciativa de Prosperidad Hispana -que no tiene ningún contenido concreto, sino que es una serie de intenciones generales- Trump pretende movilizar el voto de los refugiados provenientes de países socialistas de régimen autoritario, como Cuba o Venezuela, que se oponen a las políticas de izquierda. Al mismo tiempo, la reacción demócrata, supuestamente calculada por el equipo de Trump, le ha servido para promover una imagen radical e intolerante de los seguidores de Biden. Éste se ha mantenido en silencio y ha dejado el protagonismo a políticos hispanos. 



El supuesto beneficio político de este intento de aproximación a la población hispana está por descubrirse. La elección a la presidencia el 3 de noviembre medirá la efectividad de la campaña. El equipo de Donald Trump está intentando atraer el voto hispano mediante la exaltación de la libertad versus el autoritarismo del comunismo, y mediante ejemplos de hispanos que han cumplido su sueño americano. En la primera noche de la Convención Republicana, el empresario Máximo Álvarez -sacado de Cuba cuando era niño para escapar del régimen de Fidel Castro- y la abogada Kimberly Guilfoyle, de madre puertorriqueña y coordinadora para conseguir fondos en la campaña de Trump,  mostraron la cara positiva de aquellos hispanos que han tenido éxito. Una extensión comunicativa de las características de Robert Unanue.